Reflexión sobre numerología y vidas pasadas

Reflexión sobre numerología y vidas pasadas:

Comienzo esta reflexión conversando del número de Vidas Pasadas ya que este nos habla de lo que hemos desarrollado, lo ya aprendido en muchas vidas, considero que estar al tanto de esto, nos permite beneficiarnos, no repetir errores y evolucionar.  Esta comprensión nos facilita el prosperar, abriéndonos a eventos y a oportunidades de crecer.

Igual que en el presente, en el pasado muchos de nosotros evitamos enfrentar determinadas situaciones, uno de los objetivos en el proceso de evolución es completar del número que nos corresponda, los aprendizajes pendientes, determinar cuáles son las  cualidades que ya poseemos,  y en qué aspectos debemos mejorar.

Lo natural es que como es el numero en el que venimos vibrando desde otras oportunidades de vida (probablemente unas 20 encarnaciones, según la numerología OMKIN KAY) sea este el que más recordamos, actuando marcadamente bajo su influencia en el primer ciclo de esta nueva experiencia más o menos hasta los 9 años de edad, pudiendo permanecer estancados en esta vibración numérica, en ciclos repetitivos de 9 años. Esto se debe a que lo conocido demarca una “Zona de Seguridad”, por lo cual nos cuesta mucho dejar de vibrar bajo la influencia de este número, sin atrevernos a dar el Salto que nos elevara en el proceso de evolución.

Es valioso conocerlo porque a partir de allí, estableceremos nuevas rutas y estrategias para la realización del viaje que representa la vida. Podemos pretender llegar al futuro sin haber transitado el pasado, más el ayer inevitablemente es la referencia, el primer paso del recorrido, no extraer lo mejor de ese tiempo, para establecer bases sólidas  para un presente, seria retardar el proceso de evolución.

Los expertos en astrología kármica consideran que para cumplir con la MISIÓN DE VIDA, es necesario aprender las lecciones de las vidas pasadas y encaminar la existencia hacia el verdadero compromiso, “avanzar” hacia el reconocimiento de la perfección del ser, o lo que yo llamo el encuentro con Dios.

Es una ocasión para expandir la conciencia, si aceptamos que hemos estado aquí en otras ocasiones, también asumiremos con facilidad el hecho de que volveremos en el futuro, brindándonos la seguridad de poseer infinitas posibilidades de existir.

El conocimiento de la vibración numérica que nos corresponde en vidas pasadas, nos apoya en el despertar del “ser interno”, facilitándonos el poder redimirnos tanto del dolor, recibido como del causado, superar la rabia, la tristeza y los miedos del pasado. Pero además disfrutaremos del beneficio de sus aspectos positivos, las virtudes inclusive los tesoros materiales ya alcanzados y que por derecho de conciencia llegaran en el presente  con facilidad.

Cuando realizamos el estudio de este número es más fácil definir la causa de los bloqueos y circunstancias difíciles, inclusive enfermedades que experimentamos en la vida en el presente. Implica la aceptación del momento actual, de los demás y de nosotros mismos. No todas las veces hemos sido príncipes o princesas, reyes o reinas, santos o santas, en ocasiones hemos sido el malo de la película, acciones cuyo efecto se manifestara en nuestra actual.

Es un extraordinario viaje, desde justo donde estamos en el instante antes de encarnar en este plano, con nuestra maleta plena de dones y experiencias obtenidas en las vidas pasadas, para luego  transitar en forma de espiral ascendente en el proceso de evolución, por el ego, (esa parte de nosotros que nos alerta sobre lo que no somos) LA ESENCIA (cualidades y dones que nos son otorgados en el espíritu de la perfección)  , El Regalo De Dios (como su nombre lo indica virtudes adicionales) , hasta elevarnos en un SALTO QUÁNTICO al  encuentro con Dios, y alcanzar  la realización de nuestra verdadera Misión de Vida.

El cálculo de la vibración que traemos de vidas pasadas, se obtiene del año de nacimiento. Conocer nuestra formula numerológica, nos permite establecer la ruta que nos llevara al cumplimiento del propósito de vida “Ser felices”, el despertar de esta sabiduría interior nos hace sentir en nuestro fuero interno la inmortalidad de nuestro ser, las infinitas posibilidades que existen para volver a Dios y a su amor…..

Gracias por permitirme entrar en sus vidas,

Namaste (el Dios que habita en mi reconoce al Dios que habita en ti)

 

Yaritza Amor Guevara

Motivadora Holística, Numerologo, Master Reiki