Fin de año lleno de rituales

Fin de año lleno de rituales

 
La celebración del fin año viene de hace casi 4000 años, de la antigua Babilonia, pero no se celebraba el 31 de diciembre, el año nuevo para ellos comenzaba con la primera luna creciente después del primer dia de la primavera, pero, en todo este tiempo las cosas han cambiado mucho, lo cierto es, que la celebración del primero de enero se inició con las fiestas en honor al “Dios Jano”, deidad que rige el pasado y el futuro dentro de la cultura Romana. Ya en esa época, la gente se vestía con ropa nueva, los maridos regalaban dinero a sus esposas y cuidaban tener ellos también dinero en sus bolsillos para recibir el año con abundancia y se acostumbraba a cruzar el umbral de la puerta siempre con el pie derecho para tener un buen año. Hoy hacemos listas con propósitos y deseos para el año por venir, salimos con maleta en mano para que se consoliden viajes, nos comemos las uvas al ritmo de las campanadas, nos ponemos ropa interior de un color específico según el lugar donde estemos, también hacemos limpieza a fondo de nuestra casa y de nosotros mismos y un sinfín de rituales que van cambiando según el país, siempre deseando que el año que está por llegar sea mejor que el que estamos dejando atrás.
 
Sea cual sea el ritual que se realice lo importante es que la energía que pongas en él salga de tu corazón de la forma más positiva posible deseando siempre el bien, no solo para ti y los tuyos, sino para todos, porque debemos tener presente que todo lo que se desea, de una forma u otra se devuelve y recordando que no solo con desear algo basta, tenemos ponerle acción al asunto para que se consolide nuestra petición. Si por el contrario no hacemos ningún ritual, no te preocupes, dedica toda tu energía en pasarla bien recibir el año con alegría agradecimiento y mucha buena vibra.
 
Margarita Hernandez
 
“Por cada recuerdo, una alegría. Por cada propósito, un logro alcanzado. Por cada lágrima derramada, una nueva razón para agradecer”